A lo mejor te has planteado si sería una buena idea buscar un asesor fiscal. Quizás te has visto ya en la tesitura de tener que presentar tus propios modelos de impuestos como autónomo, o eres administrador de una SL y te has dado cuenta de que gestionar la contabilidad correctamente y presentar el Impuesto de Sociedades puede resultar muy complejo. ¿Es conveniente en este caso buscar un asesor fiscal para tu empresa?

Si ese es tu caso, tenemos algunas razones por las que sería importante que no demores tu decisión y cuentes con asesoramiento fiscal lo antes posible. Descubre nuestros servicios de asesoría fiscal en Tenerife.

Razones para contratar los servicios de un asesor fiscal para empresas

¿Por qué es necesario tener un asesor fiscal para tu empresa? ¿Cuáles son las razones por las que muchos autónomos y pequeñas empresas deciden contratar este tipo de servicios de asesoría fiscal? Veamos por qué es importante que no hagas el camino tú solo y cuentes con un profesional a tu lado en el complejo mundo de la fiscalidad.

1. Mejorar la gestión del tiempo

Lo primero y más importante que deberías tener claro es que, en cualquier empresa, el tiempo es oro. Todo el tiempo que pierdas en llevar a cabo tareas administrativas y de gestión fiscal es tiempo que estás quitando a tu trabajo como profesional o gestor de tu empresa.

Para que no tengas que dedicarte a hacer este tipo de tareas, delegar las tareas fiscales de tu negocio puede ser enormemente liberador. Ganarías como mínimo 10 o 20 horas más al mes, dependiendo de la complejidad de tu negocio. 

2. Evitar el riesgo de sanciones

De la falta de tiempo muchas veces se deriva que los autónomos o los administradores de una empresa no presenten a tiempo los modelos de impuestos, como el trimestral del IVA 303, el modelo 130 del IRPF, o el modelo 202 del Impuesto de Sociedades. O que no presentes un modelo que tenías que haber presentado obligatoriamente.

Presentar los impuestos un día más tarde del plazo correspondiente ya puede conllevar una sanción, por lo que la falta de tiempo puede convertirse también en un coste económico extra que está perjudicando a tu negocio.

3. Prevenir el riesgo de errores en tu fiscalidad

No sólo hay que cumplir con los plazos y los procedimientos adecuados. Además debes aportar información fiscal correcta y transparente, sin errores. Un error en la presentación de tus impuestos es más común de lo que piensas.  Por ejemplo, quizás desconocías que si operas con otras empresas en la Unión Europea, tienes que estar dado de alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios y presentar el modelo 349.

Si buscas información por Internet para rellenar un modelo de impuestos y da la casualidad de que los datos no eran correctos, puedes acabar cometiendo un fallo fácil de detectar que dé lugar a una declaración alternativa. También esto es objeto de sanción. Recuerda que si has cometido un error en tu declaración, lo recomendable es que tomes tú la iniciativa y lo corrijas antes de que sea Hacienda la que te lo reclame.

4. Solucionar errores en tus declaraciones

Puede ser que te hayas metido en un lío. Tienes algunas declaraciones de impuestos pendientes de solucionar. O lo gestionabas todo directamente como autónomo, y de repente un día la Agencia Tributaria te pone una paralela y empiezas a ponerte nervioso. 

Si no te sientes muy satisfecho de cómo estás gestionando tu fiscalidad hasta ahora, lo mejor es ponerlo en manos de un profesional. De esta manera, evitarás cometer más errores que hagan el problema todavía mayor.

5. Estar bien informado sobre las novedades fiscales

Imagina que tú sigues realizando las declaraciones como las has hecho siempre, pero se producen cambios legislativos que implican obligaciones para tu empresa o negocio como autónomo. 

Como ya sabes, el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, por lo que ignorar un cambio legislativo y su aplicación desde la fecha en que entra en vigor no es suficiente razón para evitar una sanción de Hacienda.

6. Has sufrido una inspección fiscal

Si la Agencia Tributaria ha realizado una inspección fiscal en tu negocio presencial, es posible que también te haya pasado por la cabeza que deberías ponerte en manos de un profesional que te proporcione el asesoramiento fiscal que necesitas. 

Muchas veces las personas desconocen la legislación tributaria o no saben cómo actuar cuando hay errores o problemas en sus modelos de impuestos, por lo que corren un mayor riesgo de cometer infracciones. Tener un asesor fiscal te ayuda a que, en caso de que se produzca una inspección, puedas disponer de todo en regla para evitar males mayores. 

Es más, gestionar correctamente tus impuestos también ayudará a prevenir que se produzca una inspección como consecuencia de infracciones tributarias que hayan llamado la atención de la Agencia Tributaria.

Desde Exim Asesores sabemos que contar con un asesor fiscal para tu empresa o negocio es una de las claves para poder disfrutar de todos estos beneficios. Por eso nos gustaría saber más de tu negocio y que te pusieses en contacto con nosotros para conocer más de cerca tus necesidades. Somos tu asesoría fiscal online y te ayudamos a gestionar tu fiscalidad de manera correcta y profesional.