Una de las dudas que puede tener tanto un extranjero como un nacional que viva en las Islas Canarias o en cualquier otra parte de España es si tiene que pagar impuestos aquí. ¿Cómo saber si soy residente fiscal en España? ¿Qué debes tener en cuenta si te encuentras trabajando en nuestro país o si vives aquí pero recibes tus ingresos del extranjero?

A continuación te vamos a mostrar con detalles qué debes tener en cuenta para saber si eres residente fiscal en España. Recuerda que si tienes cuentas, bienes o derechos en el extranjero y resides en España tienes que presentar el modelo 720.

¿Qué significa ser residente fiscal en España?

Ser residente fiscal en España significa que una persona está sujeta a las leyes tributarias españolas. La residencia fiscal está vinculada a tres elementos fundamentales:

  • La permanencia en territorio español durante un determinado período de tiempo
  • La ubicación del centro de intereses vitales o económicos en nuestro país.
  • Si su cónyuge no separado o hijos residen en España.

Esto es un punto que muchas personas no tienen claro. Porque, por ejemplo, si eres de nacionalidad española y vives en otro país, pero tu centro de intereses económicos sigue siendo España, entonces a efectos fiscales se te considera residente en España.

Es el caso por ejemplo de un profesional autónomo que obtenga el 100% de sus ingresos de clientes en España y disponga de una vivienda en propiedad en España, a la que acude regularmente, pero resida en Francia. A efectos fiscales, para la Agencia Tributaria el centro de intereses puede residir en nuestro país.

¿Tengo residencia fiscal en España si tengo la residencia en un paraíso fiscal?

Otro de los aspectos importantes para determinar la residencia fiscal es el tiempo de permanencia en España. Si una persona permanece en el país más de 183 días durante un año natural, se considera que tiene la residencia fiscal en España, salvo que pueda acreditar que la tenga en otro país. 

Un caso muy común es el de personas cuya residencia está en un paraíso fiscal; para que no se considere que tiene la residencia fiscal en España, la Agencia Tributaria puede requerir que pruebe la permanencia en el paraíso fiscal durante 183 días del año natural. Además, si el cambio de residencia se acredita de manera reciente, todavía tendrán consideración de residentes fiscales en España durante el ejercicio presente y los otros cuatro siguientes ejercicios.

Es importante tener en cuenta que, incluso si te trasladas a vivir a otro país, o a un paraíso fiscal, la residencia fiscal en España la seguirías teniendo en España durante ese ejercicio, ya que el cambio de residencia durante un año natural no interrumpe el año fiscal.

¿Tengo residencia fiscal en España si mi pareja o hijos residen en España?

Éste es otro de los casos en los que se presume que una persona tiene residencia fiscal en España, y es cuando su cónyuge no separado legalmente o sus hijos (menores de 18 años y dependientes de él/ella), residan en nuestro país.

En estos casos, tanto si eres de nacionalidad extranjera y tienes la residencia en España, como si tienes nacionalidad española, a efectos fiscales se considerará que debes pagar el IRPF en España.

¿Cómo evitar la doble imposición?

La doble imposición consiste en el pago de impuestos en dos países distintos y puede afectar tanto a personas físicas como a personas jurídicas. Significa que se te grava por impuestos sobre los mismos ingresos o activos en dos jurisdicciones distintas. Por ejemplo, eres de nacionalidad española, pasas más de 183 días al año en España, pero tus ingresos provienen principalmente de otro país, en el que estás dado de alta como autónomo. 

Dependiendo de cómo sean los convenios para evitar la doble imposición, es posible que tengas doble carga fiscal, aunque existen unos criterios generales establecidos en los convenios que permiten evitar que una persona sea residente fiscal en dos estados diferentes.

Estos criterios son:

  • Tener una vivienda permanente en uno de los estados. Se considerará que a efectos fiscales vives en el país en el que tienes la vivienda donde resides.
  • En caso de que tengas una vivienda en cada estado, se te considerará residente fiscal en el país donde tengas relaciones personales y económicas más cercanas, o lo que es lo mismo, el país en el que tengas tu centro de intereses.
  • En último término, si los dos criterios anteriores no han sido suficientes, se te considerará residente fiscal en el país donde vivas más tiempo. Y en caso de que vivas por igual en ambos Estados (6 meses en un país, 6 en el otro), se te considerará residente fiscal del país del que tengas la nacionalidad.
  • En los casos en los que no tienes la nacionalidad de ninguno de los dos países, el asunto se resolverá de mutuo acuerdo entre los dos estados.

¿Cómo acreditar la residencia fiscal?

Si tienes dudas sobre si te corresponde pagar tus impuestos en España o en otro país, consultar con un asesor fiscal puede ayudarte a resolver el problema para aclarar tu situación particular.

La residencia fiscal se puede acreditar simplemente con un certificado que se puede solicitar a la Agencia Tributaria en el país en el que eres residente.

Que vivas en España o tengas el permiso de residencia, por otra parte, no quiere decir necesariamente que tengas la residencia fiscal. Te invitamos a aclarar tus dudas con la ayuda de Exim Asesores escribiéndonos ahora un mensaje.