Una de las preocupaciones de todo profesional independiente suele ser cómo pagar menos impuestos como autónomo. Los costes fiscales pueden ser un obstáculo para el crecimiento del negocio, especialmente si tus ingresos son variables mes a mes o estás empezando.

Además, podemos acabar pagando de más si no hacemos bien las declaraciones tributarias correspondientes en el tiempo y forma adecuados.

Desde Exim Asesores nos gustaría darte algunas pautas para que sepas cómo reducir el gasto fiscal en tu negocio como autónomo.

¿Qué impuestos paga un autónomo?

Los autónomos pagan una serie de impuestos según su actividad económica o por el hecho de tener o utilizar determinadas propiedades, como un local o un vehículo:

  • IRPF: al igual que cualquier trabajador por cuenta ajena, un autónomo paga IRPF, aunque es él mismo quien debe gestionar sus pagos a cuenta.
  • IVA: cada vez que un autónomo compra algún bien o servicio destinado a su actividad económica en el ámbito territorial español (salvo Canarias, Ceuta y Melilla), debe pagar el Impuesto sobre el Valor Añadido. Además, recauda el IVA de los clientes que compran sus productos y/o servicios.
  • Otros impuestos: los autónomos pueden tener que hacer frente al pago de otros impuestos, como el impuesto de circulación, o el IBI si tienen un local en el que trabajan. El IAE es, sin embargo, un impuesto del que muchos están exentos al no alcanzar la cifra mínima de facturación.

Es importante tener en cuenta que la cuota de autónomo, es decir, las cotizaciones a la Seguridad Social que paga el profesional por cuenta propia, no son técnicamente un impuesto, sino una contribución a la Seguridad Social y de la cual dependerá después su pensión pública.

Por otro lado, hay que considerar también la diferencia entre lo que un autónomo paga como impuesto y lo que recauda para Hacienda. Muchos autónomos pueden tener empleados, a los cuales hay que dar de alta en la Seguridad Social. Esto conlleva unas cotizaciones a la Seguridad Social a cargo de la empresa.

Claves para pagar menos impuestos como autónomo

Es posible que un autónomo pague menos impuestos. 

Pero para ello es importante analizar detenidamente qué impuestos está pagando, qué parte tiene que ver con sanciones y recargos por no llevar los pagos al día, así como no aplicar las deducciones de las que podría beneficiarse.

Veamos algunos de los aspectos en los que debes fijarte si quieres pagar menos impuestos como autónomo.

1. Aplica las deducciones de gastos adecuadas en el IRPF

Todos los años presentas una declaración del IRPF. Y además, es probable que trimestralmente estés haciendo pagos a cuenta mediante el modelo 130.

Pues bien, hay gastos vinculados a tu actividad que pueden ser deducibles. Por ejemplo, el material de oficina, los suministros, el transporte en relación a la actividad de la empresa, los cursos de formación, el alquiler de la oficina, los gastos eléctricos y agua, Internet o los gastos de manutención hasta un cierto límite.

Aplicar estas deducciones en tu declaración de la Renta y guardar las facturas correspondientes te permitirá pagar menos impuestos.

2. Deducción de gastos en vivienda en el IRPF

¿Eres autónomo y trabajas desde casa? Podrías deducirte una parte proporcional a los gastos de la vivienda que estás utilizando para tu actividad. 

Para ello es importante que guardes el contrato de alquiler. Además, debes asegurarte de que los suministros que te quieras deducir estén a tu nombre.

3. Tarifa plana para nuevos autónomos

Aunque como hemos dicho anteriormente, que la cotización a la Seguridad Social no es un impuesto como tal, muchos autónomos buscan cómo reducir la cuota que pagan mensualmente para no tener un gasto fijo tan elevado, especialmente al inicio de su actividad.

Para ello, debes tener en cuenta que desde el año pasado rige el sistema de cotización por ingresos reales, de manera que puedes ajustar la cuota de autónomo que pagas en función de los ingresos esperados.

Además, si eres un autónomo que está empezando, puedes solicitar la tarifa plana y pagar tan sólo 80 euros al mes durante los primeros doce meses. Y a partir del mes décimo tercero, si no alcanzas el SMI, puedes mantenerla hasta los 24 meses. Para poder solicitar la tarifa plana tienes que no haber estado de alta como autónomo en los dos últimos años, o 3 años en caso de que hayas disfrutado ya de esta bonificación anteriormente. Otro requisito es que estés al día en los pagos con Hacienda y Seguridad Social y que no seas autónomo colaborador.

4. Optimiza tus gastos

Aplicar una buena estrategia y planificación fiscal es clave para evitar tributar en exceso. Por ejemplo, estudia realizar determinados gastos antes de acabar el ejercicio fiscal para que puedas deducirlos durante este ejercicio.

Esto también puedes hacerlo a escala trimestral, guardando todas las facturas con IVA y planificando los gastos según cuánto hayas facturado, de manera que puedas reducir en algo el IVA que deberás pagar a Hacienda.

5. Aplica bonificaciones en la cuota de autónomos

En determinadas comunidades autónomas puedes encontrar bonificaciones especiales para la cuota de autónomos.

También existen bonificaciones para determinados colectivos, como el caso de las personas en situación de discapacidad. En este caso, pueden mantener la tarifa plana durante el primer año a 60 € al mes y durante los 5 siguientes con una bonificación del 50% de la cuota.

Solicita una asesor fiscal y reduce los impuestos que pagas como autónomo

Contar con la ayuda de un asesor fiscal puede tener un impacto significativo en lo que estás pagando como impuestos.

Quizás estás dejando de aplicar deducciones en el IRPF a las que tienes derecho. El desconocimiento de la legislación puede costarnos caro, y de hecho, Hacienda no va a hacer nada para avisarnos de que podríamos aplicar determinadas deducciones. Eres tú el responsable de aplicarlas.

Con Exim Asesores podrás tener el asesoramiento fiscal que necesitas para abordar tus necesidades como autónomo y reducir lo que estás pagando actualmente al fisco. Infórmate ya sin compromiso.